La violencia sexual es un arma que se ha utilizado desde siempre contra las mujeres. En el siglo XXI se podría pensar que hemos mejorado al respecto, hacia una sociedad más justa. Pero no. Lo cierto es que la ONU repite sin descanso que está al alza. Incluso en Europa. En Ucrania, cuando se retiraron las tropas rusas, dejaron un rastro de mujeres y niñas violadas.